Catas y degustaciones de vinos, tés
y productos gourmet

Eventos sociales

Workshop

Tarde de té

¿Que significa ser sommelier?

cata de vino

La profesión del sommelier es maravillosa. Una de las cosas más importantes que realizamos es la cata y conocimiento de vinos tintos argentinos y del mundo, vinos blancos, champagne y espumantes, tés puros y blends de distintos orígenes y por supuesto, cafés, aceite de oliva, quesos y demás productos gourmet.

Tener el conocimiento de los diferentes productos del mercado y catar la calidad de los mismos, nos entrena para sugerir su compra dentro de los diferentes locales gastronómicos que las ofrecen: hoteles, restaurantes, vinotecas, así también como en los diferentes eventos (corporativos o sociales) en donde se requiera un menú, simple o por pasos. 

 

¿Qué es la Cata de vinos?

El sommelier diseña la carta de vinos y , junto con el Chef, analiza los platos de un menú para contemplar los las posibles combinaciones y diferentes maridajes.

La correcta combinación de plato y vino es sumamente importante para tener una experiencia completa y satisfactoria en una cena, almuerzo, cóctel o reunión, cualquiera sea el lugar y motivo. Las experiencias satisfactorias venden, emocionan y comprometen.

Para determinar la calidad de los productos gourmet para su correcta compra en hoteles y restaurantes y para el armado de cartas y su maridaje, es vital el entrenamiento sensorial y la cata. 

Pero esta acción también puede realizarla toda aquella persona que entrene sus sentidos y siga ciertos procedimientos estandarizados en el tiempo, de eso se trata la cata.

La cata de vinos forma parte del saber beber. Lo que separa el mero acto de consumo, que es un acto instintivo, de la cata, es que en la segunda se sigue un método y se ordenan las impresiones. La cata es la codificación de una actividad sensorial exquisita.

Para ser apreciado, el vino requiere atención, incluso recogimiento, y saber analizar aumenta el placer de catar una diez veces más. La cata enseña el buen uso de los sentidos, la introspección, el dominio de las sensaciones y, finalmente, incita a la sobriedad.

La intimidad con el vino

El Sommelier no es un instrumento o equipo de laboratorio, no es infalible.

Se debe admitir que, las opiniones de un mismo catador puedan variar, según distintos aspectos por ej:

  1. El ambiente (la sala de catación)
  2. El tipo de copa utilizada 
  3. La sala de cata 
  4. Si existen aromas invasivos en el ambiente
  5. La luz (si es blanca o cálida)
  6. La temperatura en que se sirvan los vinos, etc.

Por lo tanto, es importante estandarizar, lo más posible, las condiciones y circunstancias de la cata y los profesionales tratamos siempre de trabajar en las mismas condiciones.

¿Todos pueden catar vinos?

Si claro, cualquier persona que tenga ganas de realizar esta actividad puede catar vinos!!

En gran medida, depende de la educación de los sentidos y radica en el poder de los ejemplos del entrenador (sommelier) y las sugerencias , que deben ser las justas y necesarias para no interferir demás.

El catador, que se encuentra delante de una copa y presto a su evaluación, es altamente influenciable; está en una condición altamente receptiva respecto de los estímulos exteriores, de modo que es fácil caer en el error, sobre todo cuando se trata de percepciones muy finas. 

Se lo puede ayudar, favoreciendo el camino o confundirlo en las pistas.

Muchas veces lo que sucede en algunas catas en vinotecas, es que se utiliza esta «herramienta» por demás, para sugerir un vino y no otro, para que sea comprado. 

Predisponer a los sentidos es muy común en estos comercios, porque el objetivo que se persigue es la venta del vino en cuestión.

Otro aspecto a tener muy en cuenta, es la fisiología del catador. Esta, influye, a veces, demasiado en las percepciones y no debe sorprender, las diferencias de las impresiones que pueden darse, de un mismo vino, por ejemplo, si se cata antes, durante o después de una comida.

Las agudezas olfativa y gustativa no son parejas y uniformes durante todo el día, la apetencia del vino varía como varía el apetito de las comidas. Desde ya, la mayor sensibilidad y agudeza sensorial, se da antes de las comidas y en particular cuando tenemos apetito.

Por ello, la hora más conveniente es la del mediodía, ya alejada del desayuno y del cierto ”embotamiento” de las primeras horas, pero fundamentalmente antes de almorzar. Si es necesario, realizar otra cata durante la tarde, nunca luego del almuerzo o mientras dure la digestión. 

Cata de té

La cata de té…

2019 Analía Assalone – info@analiasommelier.com – Todos los derechos reservados – Política de privacidad – Cookies – Aviso legal